6 de diciembre de 2009

Conversaciones Placebo

Palabras fluyendo al compás de la música, risas y una que otra carcajada. Vasos que se llenan, una y otra vez, para volver a la sequía. Más alegría y a su vez tristeza, de todo se refleja frente al fuego, en especial frente a los comentarios fogosos de los presentes. Comentarios de consuelo, de esos que uno tiene que emular cuando le cuentan una trágica historia o un pasaje triste. Finalmente nada, simplemente buenos deseos, frases vacías, sonidos huecos artículados. Fin de la travesía, nuevamente soledad.

6 de septiembre de 2009

Esa extraña pregunta

¿Cómo definirías tu vida? - me dijiste suavemente al sentir que escudriñaba tus ojos, como si quisieses ganarme una lucha sicológica.

Una simple pregunta que deformó mis pensamientos. ¿Qué responder?, no podría definirla como feliz ni plena. Es en sí una osadía querer definirla en una palabra o frase, que englobe los mil sentimientos que rodean mi día a día, mi lucha contra la misma apatía, mi desgana contra lo existente y mi aberración a ideas inconcebibles que se intentan practicar en la realidad.

No dejaste de acariciarme y de súbito me abrazaste con fuerza. Ciertamente habías visto una lágrima correr por mi mejilla.

No lo sé con exactitud - dije sin más dilataciones filosóficas para mi interior - pero de algo estoy seguro, es en sí una vida ajetreada.

4 de septiembre de 2009

Frustración

¿Puede ser que he fracasado?

¿Puede ser que ya no hayan esperanzas?

¿Puede ser que encontre un límite para mi mismo?

¿Puede ser que el camino se ha sembrado y la cosecha es un mar de lamentos?

¿Puede ser que si no soy capaz de levantarme, moriré inexorablemente?

Sólo queda llorar.

31 de julio de 2009

Instantáneas de la Vida

Corretea libremente por un mundo sin ataduras, contando con letras sus sueños e ilusiones, narrando en diálogos sinuosos sus experiencias, y explicando con palabras, acariciadas con paciencia y pasión, sus ideales más internos. Pero todo se detiene en un segundo, y las palabras ya siquiera alcanzan a ser masculladas, dejando un incómodo silencio entre los observantes.

Imágenes sin vida propia, sino adueñadas de la fugacidad ajena. Nutriéndose de los colores que no le pertenecen, y adoptando formas a las cuales jamás podrá mutar. Y aún así, excelsas de belleza, cuentan sin emplear letras, narran sin establecer diálogo alguno y explican sin reconocer palabras. Instantáneas de la vida, cuentan hoy día lo que ayer pasó, y recuerdan cuan lozanos fuimos en un pasado, y lo hermosos fuimos en una niñez. Pero no nos hagan orgullosos, porque caemos lentamente, y cuando ello pasa, nada más que nuestras letras transmiten nuestra verdadera belleza.

7 de junio de 2009

Razones y Decisiones

A sabiendas de la fugacidad del universo vamos redactando nuestra historia como si esta fuese ilimitada, entablando planes de vida y pensando en años que siquiera se avecinan, cuyas cifras se escapan del recuento pragmático del hombre trascendentalista. ¿Cuántos años están por venir antes de que la tierra se vuelva en un abrazo del desierto con los glaciares?, o ¿os veremos extintos antes de poder presenciar dicha tragedia a la hermosura de la diversidad terrestre?

No deseo pensar en aquello, ya que me estremece pensar como el bienestar de una raza que logró imponerse a la extinción va mermando la existencia de cada una de las especies que mutaron para adaptarse a un mundo que ha pasado de ser un maratonista a un velocista de cien metros planos.

Y me arraigo al presente, porque es el ahora el cuando puedo realmente interferir, y no mañana cuando las causas estén perdidas y los cabecillas desgastados, si es que no muertos bajo la lluvia de lágrimas ácidas del dolido mundo.

Tomemos sabias decisiones, ni apresuradas ni tardías, ni alocadas ni tradicionalistas, sino, decisiones oportunas y criteriosas. Ya que todas las opciones son fruto de razones y conllevan a decisiones, y allí es donde la mano puede elegir torcer, enderezar o apoyar la rama en crecimiento, esperando que el árbol alcance su máximo esplendor o muera inexorablemente por una mala intervención de su jardinero.

10 de abril de 2009

Ajela Felicidad


Mientras crecemos, o más bien maduramos, vamos olvidando progresivamente ese "yo" que nos hace niños y cada ves asimilamos ese "nosotros" que nos hace adultos. Perdiendo la individualidad y adentrandonos en conciencia de que somos parte de una sociedad, con reglas hechas leyes y otras que corresponden a un plano valórico. En fin, un ordenamiento de las cosas que son resultado de la cultura y su actualización en un presente cambiante y cada vez más tempestuoso.

Y donde encaja la felicidad, que le da en el fin un sentido a la vida, ya que sin ella nos consumiría la angustia, y en poco tiempo seríamos nuevamente polvo. La respuesta es sencilla, ya que esta se enfrasca hoy en día, en un periodo de maduración terminal, en ver el gozo de aquellos que te rodean. Y sobre todo cuando es resultado de un esfuerzo y dedicación. Pero para ello no podemos perder el ánimo propio, ya que así igualmente caeríamos en la esquizofrénica situación de ausencia de la alegría y moriríamos inexorablemente. Es así que hay que mantener siempre un espíritu optimista, una buena sonrisa (y ojala sincera) y recordar que no hay mayor deleite que ver el júbilo de aquel que quieres.

18 de marzo de 2009

Muerte


Lentamente la sabia que recorre nuestras venas se convierte en un aceite de motor putrefacto e inunda nuestras ilusiones para convertirlas en pesadillas en vida.

Que despiadada palabra resulta muerte, a pesar de que se utiliza con tantas acepciones que uno al final desconoce la angustia que engloba este concepto. Porque sea la muerte de un ser inanimado o un amigo cercano, ambos causan un escozor y un cosquilleo fúnebre. Que más que apenarnos por la condición natural del término, sea prematuro o no, de la vida, entramos en llanto y congoja sabiendo que seremos los próximos. Y caemos en penumbras sabiendo que al final no sirve de nada tratar de huir, porque el vacío de pensamiento, acción y obra, queda vetado cuando uno se desintegra en lo que esencialmente somos, polvo.

Si que a modo de crítica para uno mismo y para el mundo. Aprovechemos casa segundo, y eso no implica jamás llevar una vida de desenfreno, ni pensando a cada instante que el siguiente será el último, porque eso a momentos trae júbilo. Pero en el pasar del tiempo sólo conlleva a la aceleración de lo inevitable. Vivamos, pero no por ello perdamos la responsabilidad de cuidar a los nuestros y lo que por diversas razones no lo son, así como dar siempre un paso para que dejemos un mundo mejor que el que teníamos. Y así, quienes tengan la fortuna o desgracia de caminar por la tierra, tengan la posibilidad de que sean sus acciones las que lo sepulten, y no las irresponsabilidaes de los que por gracia ajena tuvieron la oportunidad de beber agua pura o vislumbrar un ambiente aún con hermosura.